
Misiones: alerta por tormentas y descenso de temperatura desde mañana
La inestabilidad persistirá durante todo el martes en la provincia bajo alerta naranja. El ingreso de un frente frío provocará una caída del termómetro y el fin de las lluvias a partir del miércoles.
La provincia atraviesa jornadas con lluvias y tormentas de variada intensidad. El miércoles se espera un cambio de condiciones con descenso de temperatura y mejoras progresivas.
Durante este martes 7 de abril, Misiones continuará bajo un escenario de inestabilidad generalizada, con lluvias y tormentas a lo largo de toda la jornada. Según informó la Dirección General de Alerta Temprana, la combinación de aire cálido y húmedo de origen tropical junto a un sistema de baja presión favorece la formación de núcleos de precipitaciones de distinta intensidad.
Las lluvias previstas se ubican entre los 6 y 20 milímetros, con probabilidades que oscilan entre el 33% y el 65%. En cuanto al viento, se registrarán direcciones variables entre el noroeste y suroeste, con velocidades de entre 6 y 20 km/h y ráfagas que podrían alcanzar entre 40 y 70 km/h.
Las temperaturas se mantendrán moderadas, con una máxima estimada de 26°C en Jardín América y una mínima de 17°C en Bernardo de Irigoyen. La calidad del aire se presenta como regular.
Para el miércoles 8 de abril, se prevé un cambio significativo en las condiciones meteorológicas con el ingreso de un frente frío. Este sistema provocará chaparrones y tormentas, principalmente en el norte de la provincia, mientras que en el centro y sur se esperan lluvias más leves.
El fenómeno estará acompañado por un marcado descenso de temperatura. La máxima alcanzaría los 22°C en Posadas, mientras que la mínima descendería a 15°C en San Vicente. Los vientos rotarán al sector suroeste, con velocidades entre 3 y 14 km/h y ráfagas de hasta 40 km/h.
Las autoridades indicaron que las condiciones mejorarán de forma definitiva hacia la tarde del miércoles.
Ante este escenario, se recomienda evitar circular durante tormentas intensas y asegurar objetos que puedan ser desplazados por las ráfagas de viento.