
Crisis en la industria textil: la fábrica de la marca Mauro Sergio S.A. suspendió a 175 trabajadores hasta marzo de 2026
En medio del desplome del consumo interno y el fuerte ingreso de prendas importadas que golpea al sector, la fábrica Textilana S.A.
La medida agudiza la preocupación por el empleo industrial. En medio del desplome del consumo interno y el fuerte ingreso de prendas importadas que golpea al sector, la fábrica Textilana S.A., productora de la marca Mauro Sergio en Mar del Plata, anunció la suspensión de 175 trabajadores de su planta, medida que se extenderá hasta el 31 de marzo de 2026.
Los términos del acuerdo
En una audiencia convocada por el Ministerio de Trabajo de la Nación, la empresa y los representantes gremiales negociaron la suspensión, que alcanzará aproximadamente al 70 % de la plantilla productiva (175 de unos 250 operarios).
Durante esos meses los trabajadores suspendidos percibirán el 78 % del salario de bolsillo y el medio aguinaldo se abonará en dos cuotas. La delegada gremial, María De Mateis, denunció además la falta de aportes previsionales para la mayoría de los suspendidos, salvo para quienes tienen 60 años o más y están próximos a jubilarse.
Causas profundas
La empresa explicó que la medida responde a un “sobrestock, problemas financieros y falta de ventas”. La producción del sector textil en Argentina cayó 18,1 % en agosto de 2025 con respecto al mismo mes del año anterior, y la utilización de la capacidad instalada se situó en apenas el 41,5 %.
Desde la comisión interna señalaron que los trabajadores “no somos responsables de la brutal caída del consumo… Tampoco somos responsables de la avalancha importadora que afecta a la industria textil”.
Un panorama que empeora
En su mejor momento, Textilana llegó a contar con alrededor de 1.200 empleados. A comienzos de 2024 el número ya se había reducido a unos 400. La situación de esta fábrica es una radiografía de lo que sucede en Mar del Plata: la ciudad arrastra desde hace décadas la pérdida de empleo industrial y la crisis del sector textil local. Fue advertido por gremialistas que reclaman mayor respaldo y medidas concretas.
Qué está en juego
El acuerdo alcanzado mitigó parcialmente la propuesta original de la empresa, que contemplaba suspensiones desde seis meses, salario al 75 % y el aguinaldo dividido en tres cuotas. Finalmente se redujo el plazo y se mejoró ligeramente el porcentaje salarial.
Los trabajadores expresan su temor: muchos poseen 35 o 40 años de aportes y la suspensión prolongada podría afectar su jubilación. Además, advierten sobre una posible “reforma laboral” de hecho: la empresa ya planteó la polifuncionalidad de tareas —que fue rechazada en la asamblea— como parte del esquema para quienes continúen trabajando.
La crisis que atraviesa el sector, se demuestra con 11.000 despidos en el sector formal, 12.000 suspendidos y una capacidad instalada que se ubica por debajo del 50%, desde el rubro, le presentaron al Gobierno nacional un plan para mejorar la competitividad y promover la formalización en la industria textil, según contaron sus dirigentes.