La vida en las sombras del asesino y narco más buscado de Misiones
Una nueva vida tras las rejas empezó para Néstor Fabián “El Negro†Rojas.
Una nueva vida tras las rejas empezó el lunes para Néstor Fabián “El Negro†Rojas (52), señalado por tres homicidios en Misiones y la tenencia de tres kilogramos de cocaÃna que estaban en el complejo de cabañas en el que lo detuvieron. La prisión se trata de un ámbito que no le es desconocido, pero que supo evitar con mucho éxito durante un extenso tiempo.
Es que antes del doble crimen de Sebastián Vega y Rodrigo Ibarra, el temible sujeto estuvo alojado en la cárcel federal de Candelaria por una condena ligada al narcotráfico. Pero cuando accedió a las salidas transitorias nunca volvió al presidio y nada se supo de él hasta la cruenta matanza del 17 de diciembre del 2015 en El Acuerdo.
Desde entonces, logró mantenerse en la clandestinidad, entrando y saliendo de Misiones. Nunca dejó sus negocios ni su vida social y prueba de ello era su relación con el narcomecánico asesinado Aldo Cantero, con quien estuvo compartiendo varios dÃas en la chacra de Gobernador Roca donde ocurrió el crimen por el cual se lo acusa.
Se trata de una persona que siempre se movió en “un mundo caracterizado por las facilidades que brinda el narcotráfico. Tiene varias identidades, la posibilidad de acceder a documentación falsa y se puede trasladar por distintos lugares gracias a un poderÃo económico que poseeâ€, detalló ayer a este medio el jefe de la SecretarÃa de Apoyo para las Investigaciones Complejas (Saic), Fernando Castelli.
Tanto la Saic como la Dirección de Homicidios de la PolicÃa de Misiones siguieron sus pasos y supieron todo sobre él, incluso detalles; como por ejemplo, que no sabÃa conducir vehÃculos, al menos hasta antes de los asesinatos de Vega e Ibarra. Estuvieron cerca de atraparlo en otras ocasiones, pero por una razón u otra Rojas siempre logró esquivar el pedido de captura internacional que pesaba sobre él.
Entre las localidades por las que se movÃa en el vecino paÃs figuran Encarnación, Ciudad del Este y Ãpe Aime, frente a Montecarlo. En Encarnación fue marcada una casa donde estuvo refugiado pero la filtración de una foto de su fachada en septiembre 2016 frustró, creen los investigadores, su detención.
Como se publicó ayer, la semana pasada nuevamente una comisión de Homicidios estuvo recorriendo esa zona en búsqueda de nueva información.
Por otro lado, en Misiones se movÃa por localidades de la ruta nacional 12: JardÃn América, Gobernador Roca, Montecarlo, Eldorado y Puerto Iguazú. En la Triple Frontera tiene un hermano y también uno de sus hijos. En esa zona, debido al intenso movimiento de personas y el poco control, se sentÃa seguro.
Como informó de forma exclusiva este medio ayer, en JardÃn América, uno de los puntos calientes del narcotráfico de la tierra colorada, estuvo tras las rejas luego del doble crimen del barrio Tacurú en la capital provincial. Fue en febrero del 2016, pero solamente por algunas horas y en averiguación de antecedentes.
Según confirmaron diversas fuentes ligadas a la investigación, al parecer Rojas estuvo involucrado en disturbios luego de una noche de tragos y los efectivos locales lo identificaron y detuvieron. Sin embargo, en ese entonces no se habÃan efectivizado los pedidos de detención por las muertes de Vega e Ibarra, por lo que finalmente después de unas horas volvió a la calle.
No se detalló por qué no saltó su incumplimiento de la condena del fuero federal o si tenÃa otra identidad. Como sucede en estos casos, el hecho se mantuvo con mucho hermetismo.
Si bien se movÃa de forma independiente, especialistas de la zona detallaron que el señalado múltiple homicida también operaba en esa zona -JardÃn América- para diferentes organizaciones narco que ingresan marihuana en grandes cantidades. “Hablamos de entre 3.000 y 7.000 kilosâ€, detalló uno de ellos. En esa estructura, se le atribuye el trabajo de sicariato.
En Posadas, donde finalmente lo atraparon, también registraba visitas pero en menor medida. Como se consignó ayer, su presencia en la capital provincial se debió a que buscaba vender los tres kilos de cocaÃna que fueron incautados para ganar liquidez y seguir escapando.
Se detalló que llegó junto a su novia en colectivo desde Puerto Iguazú, donde se especula fue a buscar la mercaderÃa luego del asesinato del mecánico Cantero, y que los compradores eran los entrerrianos que se encontraban junto a él. El estupefaciente tenÃa como destino, previo paso por Paraná, Chile.
Los pesquisas de Homicidios y Saic lo identificaron como el homicida de Cantero mediante testimonios directos y material fÃlmico en donde se lo ve comprando mercaderÃa junto a su novia, el propio mecánico y la esposa de este último. Carne, cervezas y vino fueron lo último que compartieron vÃctima y presunto victimario antes de darle muerte a tiros con su inconfundible sello narco.
