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Acusado de violar a sus hijastras tenÃa pedido de captura por femicidio.
Desde que fue detenido no dijo una sola palabra.Eligió el silencio.
Desde que fue detenido no dijo una sola palabra. Eligió el silencio, pero la confirmación no tardó en llegar: el ladrillero acusado de abusar sexualmente a sus hijastras de 10 y 4 años en una precaria casa del barrio 2000 Hectáreas de Puerto Iguazú tenÃa pedido de captura internacional por un femicidio que habrÃa cometido junto a su hermano hace algunos años en el Paraguay.
La novedad, confirmada judicialmente sobre el mediodÃa de ayer, sumó más indignación a la que por estas horas se evidencia en gran parte de los habitantes de esa localidad del Norte de Misiones. Es que, pese a eso, Miguel C. (35) se las ingenió para mantenerse al margen de la Justicia del vecino paÃs y, en paralelo, violar a las criaturas desde hace por lo menos un año a esta parte.
La gravedad del caso se multiplica al considerar que su pareja y madre de las menores, Cristina M. (23), está detenida en calidad de cómplice de los reiterados ataques porque varias veces se habrÃa negado a denunciar al hombre pese a las constantes alertas que la pusieron en conocimiento de lo que estaba ocurriendo puertas adentro del hogar.
En Cámara Gesell, la niña más grande habÃa hecho referencia a la condición de prófugo de la pareja de su madre, dejando claro el miedo que tenÃa debido a que -según sus dichos- el hombre al que acusaba “habÃa matado en Paraguayâ€.
Ese dato no pasó desapercibido para las autoridades judiciales argentinas que cruzaron información con sus pares paraguayos. AsÃ, llegaron a la confirmación de que, efectivamente, el acusado estaba siendo buscado, al igual que su hermano.
Con esto se cree que, desesperado, cruzó el rÃo Paraná por algún paso clandestino y se radicó en Iguazú, donde finalmente conoció a la mujer con la que formó pareja. Tal vez desconociendo el pasado del sujeto, ella le confió a sus cuatro hijos -las dos nenas de 10 y 4 años y dos varones de 7 y 8- pero, mientras ambos trabajaban en la fabricación de ladrillos, él los ultrajaba.
Fue asà hasta mediados del mes de junio. Una tÃa de las vÃctimas los denunció para salvar a sus sobrinos del infierno al que estaban siendo sometidos.
Sometimientos extremos
Los reiterados abusos sexuales de los que habrÃan sido vÃctimas las menores son apenas aristas más graves del caso. Es que la investigación que guió el titular del Juzgado de Instrucción Penal Tres, MartÃn Brites, permitió destapar una compleja trama de explotación, malos tratos, abandono y desatención que tenÃa a los cuatro hermanos sometidos.
Fuentes judiciales confirmaron que eran explotados laboralmente en la olerÃa, donde desde temprano debÃan trabajar a la par de los adultos. La nena de 10 años hasta habrÃa sido obligada a abandonar la escuela con el objetivo de duplicar su utilidad.
De la misma manera, habrÃan sido sometidos sus hermanos, de 7 y 8 años, además la de 4. Mismas fuentes informativas detallaron que todos presentaban sÃntomas de maltrato fÃsico y alimentación deficiente, además de infecciones en la piel que son propias de la falta de aseo.
Por eso, más allá de la decisión judicial que cedió la tenencia provisoria a la denunciante, se busca proteger a los chicos, por lo que se dio intervención al Juzgado de Familia cuya defensora oficial, Valeria Rossberg, dispuso una serie de medidas de protección. En paralelo, actuó la Dirección de Acción Social de la Comuna y el Hogar de DÃa, donde los niños reciben asistencia.
No creyó en su hija
De acuerdo a lo que pudo averiguar El Territorio, el caso comenzó a ser investigado cuando una joven de 21 años alertó que su sobrina era vÃctima de abusos por parte del concubino de la madre y que esta última, conociendo lo sucedido, no intervino, asegurando que la niña mentÃa.
Según los datos recabados, los hechos se produjeron en una vivienda ubicada en el barrio 2000 Hectáreas y la primera medida judicial tomada inmediatamente fue separar a las vÃctimas de su entorno hasta tanto avance la pesquisa.
Esta semana, la menor 10 años y su hermanita de 4 fueron examinadas y, en esa instancia, se constató que ambas presentaban lesiones compatibles con abuso sexual con acceso carnal.
Las niñas fueron entrevistadas por personal especializado y, en ese contexto, la más grande contó que fue sometida varias veces, e igual abuso sufrió la de 4, dijo. Pero la sospecha de que los otros niños hayan sufrido los mismos ataques está latente, por lo que en breve serán examinados y, de confirmarse, agravarÃa aún más la situación procesal de los sospechosos.
