Locales

Un invento futurista con acento misionero

Lucas Toledo es posadeño y junto a dos socios cordobeses creó la Gi-FlyBike.

La idea nació de un problema, para convertirse en una solución. Corría el año 2012 y un paro de transporte en Córdoba fue lo que les hizo encender la “lamparita” al misionero Lucas Toledo, a Agustín Aucustino y Eric Sevilla -ambos cordobeses- a buscarle una solución a la problemática de la movilidad en las grandes ciudades. 


Después de dos años de desarrollo, el equipo de emprendedores presentó Gi-FlyBike, la primera bicicleta eléctrica de origen argentino, que se pliega en solo tres segundos. Dicho invento ya tiene vendido unas 500 unidades y va por 400 más... pero esa ya es otra historia.

Vayamos al principio una vez más. ¿Quién es Lucas Toledo? Y ¿cómo llegó a darle forma a uno de los inventos más revolucionarios de los últimos años en la Argentina? 

Lucas nació hace 31 años en Posadas, es hijo del doctor Miguel Toledo y de Ana Messera. Además tiene ocho hermanos varones y una mujer, todos profesionales. 

En diálogo con PRIMERA EDICIÓN y tras contar quienes eran sus padres, cuantos hermanos tenía y que todos son recibidos universitarios, Lucas comentó: “Como todos mis hermanos eran profesionales y yo soy el más chico, no podía romper la tradición familiar de contar con un título. Así que tras terminar mis estudios secundarios, me fui a Córdoba a cursar la carrera de Licenciatura en Economía”.Este intrépido economista posadeño rápidamente se asentó en la provincia serrana y junto a un grupo de compañeros llevó adelante un emprendimiento de azafrán (el primero de su carrera), el cual, tras dos años de trabajo, decidieron vender. 

“Me recibí y trabajé como asesor en el ámbito privado. Después  fundé Numixa; una consultora de estudios económicos y financieros dedicada a asesorar PyME, al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y al Banco Mundial”, relató.

Pero este emprendedor fue por más y agregó: “Luego incursioné en el plano tecnológico con Potencia PyME, una plataforma financiera para empresas, hasta que pasó algo inesperado que cambiaría mi vida”.

Así comenzó todo

En este punto Lucas hizo una pausa y, como rememorando algo que fue el principio de un todo, reseñó: “En 2012 hubo un caótico paro de colectivos urbanos en la capital cordobesa. Ahí redescubrí algo que no era ninguna novedad: la bicicleta era la forma más eficiente para moverse aún en pleno siglo XXI, ecológica y además saludable. Pero desde hace dos siglos atrás no había cambiado casi nada, solo en algunos de sus materiales”.

Además, “los principales países del mundo buscan siempre una alternativa al aumento de automóviles particulares y el intenso tráfico del transporte público, cuya conjunción provoca la constante congestión, caos y polución en todos los grandes centros urbanos”.

Esto sirvió de punto de partida para que Lucas pensara en la alternativa perfecta utilizando la bicicleta, pero sumándole un cambio innovador y revolucionario. 

Tras empezar a dar vueltas la idea de una bicicleta eléctrica e innovadora en la cabeza de Toledo, se sumó a esta “locura” un socio cordobés llamado Agustín Aucustino. Mientras que en 2014 se uniría un tercer socio, Eric Sevilla, también de Córdoba.“Entre los tres empezamos a desarrollar el proyecto hasta que alcanzamos el primer prototipo”, recordó. Estudiaron alrededor de 60 modelos de bicicletas hasta dar con el correcto.

Además, en 2014 y con dos años de trabajo, un nuevo golpe de suerte le abriría nuevas puertas al invento de Lucas Toledo y sus socios cordobeses: “Una vez terminado el primer prototipo, lo presentamos en una campaña para emprendedores e innovaciones en Estados Unidos. La bicicleta eléctrica tuvo una destacada repercusión por su innovación, diseño y utilidad, y mucha gente quiso comprar y conocerla, casi de inmediato”, recordó el posadeño.

Vendida a más de 40 países 

Uno de los capítulos más felices para estos tres argentinos lo detalla de muy buena manera Lucas a relatar lo siguiente: “La repercusión que tuvo la Gi-FlyBike en Estados Unidos fue increíble, no lo podíamos creer. De igual manera teníamos el prototipo, no la bicicleta. Así que buscamos en Córdoba las inversiones necesarias y al año de haber recibido el dinero hicimos un lanzamiento comercial fines de 2015. En  principio se fabricaron  500 unidades y fueron vendidas en su totalidad a unos 44 países del mundo”.

Diferente e innovadora

¿Pero que tiene la Gi-FlyBike que la hace especial y única frente a todas las demás? “Primero y principal, tiene muchas innovaciones. La bicicleta se pliega en menos de tres segundos, es rodado 26, pesa 17 kilos, está construida en aluminio y alcanza una velocidad máxima de 25 kilómetros por hora con el motor eléctrico, con una autonomía de 60 kilómetros”. 

Además, “tiene poco mantenimiento. Se maneja de forma inalámbrica desde un smartphone y cuando te alejas más de diez pasos, la bicicleta se bloquea sola. Posee puerto de USB para cargar cualquier dispositivo móvil, entre otras innovaciones”.

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