La moda de las harinas proteicas
Su consumo pega fuerte en el ámbito del deporte y el fitness. Pros y contras.
Harina proteica; parece la enunciación de lo imposible, sin embargo, en las redes sociales abundan recetas e imágenes de muffins, tortas, budines, panes y otros productos de bollerÃa con la etiqueta de proteicos.
Ahora bien, ¿cómo convertir alimentos que son un emblema de los hidratos de carbono en fuente de proteÃnas? La transformación es posible si se reemplaza la molienda de cereales por la de semillas oleaginosas y frutos secos, como la chia, la almendra, el arroz, etc.
“La particularidad de estas harinas es que aportan más proteÃnas que las tradicionales, tienen menos carbohidratos y son fuente de fibras, vitaminas y minerales. Además, no contienen gluten, lo que las hace aptas para celÃacosâ€, explica la licenciada en Nutrición AnalÃa Moreiro.Pero ya se sabe, lo perfecto no existe, por eso la contra es que “aportan más calorÃas y son altas en grasas, saludables, pero grasas al finâ€, indica Mercedes Ayzaguer, nutricionista.
Su consumo pega fuerte en el ámbito del deporte y el fitness, universos en los que se sobrevaloran las proteÃnas por su capacidad para incrementar la masa muscular.
Aunque, según advierten los especialistas, estas harinas no son la llave para lucir unos músculos marcados; “ese fin requiere de un balance positivo de energÃa (es decir, comer más kilocalorÃas de las que se gastan); y si bien se necesitan un poco más de proteÃnas, ese extra se puede cubrir fácilmente sin necesidad de adicionarlas a alimentos que no son fuente de ellasâ€, agrega Karin Cámera, autora de “Comé bien, corré mejorâ€.¿Por qué son tan populares entonces? “Mucha de la fama de este tipo de alimentos se debe a las chicas fit, quienes las recomiendan en las redes como parte de su alimentaciónâ€, indica Moreiro.
“Están de moda, el hábito alimentario está muy condicionado por la industria y la publicidad. Hay una obsesión por controlar la ingesta de hidratos y sumar proteÃnas, pero también se buscan alimentos placenteros, entonces surgen estos productosâ€, reflexiona Ayzaguer.
Es común que la bollerÃa elaborada con harinas proteicasreemplace la leche tradicional por la de almendras y que no utilice huevos, de esa manera es apta para veganos y personas intolerantes a la lactosa. Además, muchas recetas adicionan una o dos cucharas de polvo de proteÃnas (un suplemento dietario).
