Lionel Messi: "Me imagino levantando la Copa del Mundo"
En una entrevista Ãntima, el 10 de la Selección habló sobre la presión de los meses previos a Rusia 2018, de sus hijos, de la situación del
—Si cerrás los
ojos, ¿cómo te imaginás en ese momento? Si tuvieses que visualizar algo, ¿Qué
te imaginás?
—Lo que me imaginé siempre, poder estar en esa final, poder ganarla, poder
levantar la copa, es un sueño de siempre y cada vez que llega un Mundial se
hace más fuerte todavÃa, por eso también el llanto del 2014, sabemos la
dificultad que tiene ganar un Mundial y quedarnos tan cerquita fue doloroso. Un
mundial es muy difÃcil y nosotros estuvimos a tan poquito de cumplir ese sueño
que fue duro.
En una entrevista exclusiva con Luis Majul en la Cornisa (América TV), Lionel
Messi sostuvo sobre la Copa del Mundo de Rusia: "Ojalá sea un gran Mundial
para nosotros, que mi deseo es el deseo de todos ustedes, de que podamos vivir
algo similar a lo del 2014 que fue una experiencia inolvidable, no solamente
para nosotros sino para el paÃs. De la manera que se vivió ese Mundial, la
cercanÃa, poder estar presente en casi todos los partidos de la Selección y que
el resultado sea parecido pero esta vez levantando la copa, que es el sueño de
todos".
Añadió: "No es fácil. Ganar un Mundial no pasa siempre. Podés llegar a
hacer todo bien y asà y todo no conseguirlo, como nos pasó a nosotros en el
2014, que creo que hicimos prácticamente todo bien y por detalles no se nos
dio… Pero que vamos con muchas ilusiones, muchas ganas de poder conseguir y
llevar la Copa para Argentina. Dios quiera que nos ayude y asà sea…".
Lio también habló de la presión que se vive en los meses previos a la Copa del
Mundo: "Hoy por hoy, intento de dejarlo al margen todo eso, es complicado
porque es un mundial y la cabeza ya sabe que está ahÃ, que cada vez falta
menos, que pasa muy rápido pero también tengo la suerte de estar jugando cosas
muy importantes acá que me hacen centrarme en eso y no mirar más allá (...).
Pero ya te digo, intentando de vivir el dÃa a dÃa y no quemar etapas hasta
junio".
La situación del paÃs
—¿Cuál es tu mirada que tenés de la Argentina, de los argentinos? ¿La sufrÃs,
la sentÃs?
—La sufro, la verdad me da lástima que hoy esté Argentina cómo está, la
realidad del paÃs… De la inseguridad. Sobre todo eso… Miro el dÃa de mañana,
como dije antes, pienso en volver a Rosario y poder disfrutar de mi ciudad como
no lo hice cuando era chiquito porque me tocó venir para acá, cosa que no me
arrepiento ni mucho menos. Pero me preocupa el tema de la inseguridad... El de
que te maten por un reloj, por una bicicleta, por una moto… Robo hay en todos
lados en el mundo, pero ya ni poder salir a caminar porque tenes que estar
pendiente o perseguido de que te pueden robar o hacerte algo malo… Es una
locura. Sé que hay muchos más problemas en la Argentina pero creo que eso es lo
primordial, poder vivir con tranquilidad, poder disfrutar de salir a pasear…
Que los nenes estén en la calle como pasaba antes, como en mi época, que sé que
es imposible que vuelva a ser asÃ… Pero yo me acuerdo que salÃa a la calle a la
mañana cuando estábamos de vacaciones y hasta las 9/10 de la noche no volvÃa y
no pasaba nada… Y era asà en todos los barrios de Argentina. Sé que es
imposible volver a eso pero por lo menos sà poder disfrutar de la seguridad del
paÃs, que no sigan pasando estas cosas… Es difÃcil pero creo que se puede
hacer. Nosotros, los argentinos, cuando hemos pasado necesidades y nos hemos
juntado, hemos conseguido cosas grandiosas y ojalá este sea un motivo para que también
pueda hacerse….
El poder​
—¿Sos consciente que tenés poder? Viste que está el poder del Presidente, del
Papa… Vos sos consciente de la palabra y que tenés poder. ¿Y sabes qué tipo de
poder tenés?
—No, soy consciente de que cuando hablo, digo cosas que pueden repercutir en
todos lados y se pueden interpretar, dependa que diga, de muchÃsimas maneras…
Por eso intento no meterme en lÃos… Intento de cuidarme con lo que digo y ser
consciente de lo que estoy hablando para no generar ningún tipo de confusión.
Después del fútbol
—¿Cómo te imaginas tu dÃa cuando dejes de jugar al fútbol? ¿Dónde te imaginas?
—La verdad que no lo sé… Todos dicen que es muy difÃcil y no lo dudo que va a
ser asÃ… Es muy difÃcil pensar en no hacer lo que estoy haciendo hoy. La verdad
no sé qué voy a hacer ni donde vamos a estar, dónde vamos a vivir…Me gustarÃa
hacer todo lo que no pude por la profesión, por el dÃa a dÃa que tengo no me
permite hacer muchas cosas que me gustarÃa, pero no sé dónde va a ser… Si va a
ser acá en Barcelona, si en Rosario, no lo sé porque no sé qué voy a hacer
realmente.
Los hijos
—¿Por qué lloras ahora? ¿Cuándo fue la última vez que lloraste?
—De alegrÃa, cuando nació Mateo.
—¿Tuviste ahà en el parto?
—SÃ, en los dos
—Bien ¿te la bancas, o sos de esos que le agarra…? (Majul se tira en el sillón)
Leo: (risas) No, bien. Incluso el de Thiago fue un parto complicado, donde no
todo fue como esperábamos. El de Mateo ya fue más tranquilo, con la experiencia
lo vivimos de otra manera. Pero creo que esa fue la última vez que lloré, por
alegrÃa. La noticia del tercero obviamente fue una felicidad enorme también,
pero ya teniendo los otros dos ya estás un poco acostumbrado…
—Thiago va para Messi o lo esperan a Ciro, alguno de los tres. ¿Vas a meter
presión o no?
—No, no la verdad que no. A Thiago le gusta el futbol, van a una escuelita a
entrenar con la escuelita del Barça para que puedan entrenar los hijos de los
jugadores, los hijos de gente que trabaja en el club. A Thiago le gusta, va,
pero ahÃ…
—Remolón…
—SÃ.
La adolescencia
—Quiero llevarte un poquitito al pasado porque me impresionó mucho sobre tu
historia y debe haber mucha gente que no se acuerda de eso: vos cuando eras
chiquito te dabas la hormona de crecimiento. Te inyectabas vos.
—SÃ, en las piernas. Una vez por noche. Iba cambiando primero una pierna y
después la otra.
—¿Cuántos años tenÃas?
—Y empecé con doce años, once, doce años.
—¿Y? ¿No te impresionaba eso o…?
—No, la verdad que no, al principio me la ponÃa mi mamá, me la ponÃa mi papá,
de noche. Hasta que aprendà y fui haciéndolo sólo. La verdad que es una agujita
muy chiquita, era tipo una lapicera donde tiene una agujita chiquita, te metÃas
y le cargabas la cantidad que tenÃa que pincharme y no, no me dolÃa y ya era
algo rutinario que tenÃa que hacer y lo hacÃa con normalidad.
