Talleres se lo dio vuelta a Atlético Tucumán y le mete presión a Boca.
En Córdoba, se impuso por 3-1. Los de Kudelka quedaron a cinco puntos de la cima
Primero tuvo que saber sufrir Talleres para después reÃr anoche, aquà en Córdoba. Atlético Tucumán pegó en el inicio, pero el local fue una tromba en el segundo tiempo, revirtió el resultado, ganó por 3 a 1 y se puso a cinco puntos del lÃder Boca.
La polémica se instaló de entrada nomás en el Mario Alberto Kempes. A los 8 minutos de juego llegó el gol de Atlético, pero el grito le quedó atragantado a Rodrigo Aliendro. Es que tuvo que esperar a que el árbitro Hernán Mastrángelo consultara con su primer asistente, Sergio Viola, quien habÃa levantado su banderÃn. Pero el juez del partido convalidó de manera correcta el tanto y al fin el equipo tucumano desató la garganta. El remate de Aliendro se habÃa desviado en Santiago Silva antes de meterse en el arco de Guido Herrera y no en Leandro DÃaz, que pareció estar un paso adelantado. Por eso Mastrángelo acertó, a pesar de que después no llevó del todo bien el encuentro: dejó a Augusto Batalla hacer tiempo y le faltó sacar algunas tarjetas.
Talleres de movida mostró el bajo nivel de las últimas fechas. ParecÃa no levantar vuelo. Después de esas cuatro victorias en fila que lo habÃan puesto como escolta, el equipo de Frank Kudelka entró en una irregularidad de la que no podÃa salir. El 2-0 contra Argentinos se presentó como un oasis en medio de los grises empates ante San MartÃn y Tigre, ambos como visitante.
Y ayer empezó sufriendo el buen planteo del Ruso Zielinski, que con el golpe de entrada jugó al juego que más le gusta: el del orden defensivo. Lo hizo bien durante un tiempo Atlético. Pero en el complemento se metió muy atrás y el local ahà sà reaccionó. Se lo llevó por delante. Batalla era la figura indiscutida. ParecÃa invencible y, sin embargo, en dos ráfagas Talleres lo dio vuelta. Primero con Junior Arias y después con Carlos Quintana. Y sobre el final, Juan RamÃrez lo liquidó en un contraataque después de que la visita se perdiera el empate.
Lo mereció Talleres. Principalmente porque demostró el Ãmpetu para recuperar la sonrisa y mantenerse cerquita de la cima.
