
Golpe para River: Santa Fe lo eliminó por penales
El equipo colombiano se impuso 8-7 desde los doce pasos y avanzó a cuartos.
La noche que parecía encaminada para River terminó en una de las eliminaciones más dolorosas de su historia reciente. El equipo de Núñez dejó escapar la ventaja ante Independiente Santa Fe y, después de un 1-1 en los 90 minutos, quedó afuera de la Copa Sudamericana en una interminable tanda de penales que terminó 8-7 a favor del conjunto colombiano, tras nueve ejecuciones por lado. La eliminación profundiza la crisis del Millonario y deja a Coudet al borde del abismo.
River Plate quedó eliminado de la Copa Sudamericana 2026 después de una dramática definición por penales ante Independiente Santa Fe. Tras el 1-1 en los 90 minutos y el empate sin goles de la ida en Bogotá, la serie tuvo que resolverse desde los doce pasos y el equipo colombiano se impuso 8-7 en una tanda que se extendió hasta el noveno remate de cada lado.
El equipo de Eduardo Coudet había comenzado mejor en el partido y se puso en ventaja con un gol de Sebastián Driussi, pero una mano de Lucas Martínez Quarta permitió que Franco Fagúndez igualara de penal a los 35 minutos del segundo tiempo. La serie, que había comenzado con un 0-0 en Bogotá, terminó resolviéndose desde los doce pasos.
El Millonario salió decidido a hacer valer la localía y durante buena parte del encuentro consiguió imponer condiciones. Después de un primer tiempo sin goles, Driussi apareció a los siete minutos del complemento para abrir el marcador y darle a River la ventaja que necesitaba para meterse entre los ocho mejores del certamen.
Sin embargo, cuando parecía que el equipo de Coudet tenía el partido controlado, llegó el golpe que cambió completamente la historia. A los 78 minutos, Lucas Martínez Quarta levantó el brazo dentro del área tras un remate de Luis Palacios y el árbitro uruguayo Esteban Ostojich sancionó penal. Franco Fagúndez se hizo cargo de la ejecución y, aunque Santiago Beltrán estuvo cerca de contenerla, consiguió establecer el 1-1.
El empate obligó a definir la serie directamente por penales, ya que la Copa Sudamericana no contempla tiempo suplementario en los octavos de final.
La interminable definición desde los doce pasos
El Millonario tuvo la clasificación al alcance de la mano. Santiago Beltrán, arquero de River, se convirtió en protagonista al contener tres penales durante la definición y mantener con vida a su equipo en los momentos más tensos. Sin embargo, la tanda terminó siendo una montaña rusa para el conjunto argentino.
La serie comenzó con los colombianos acertando sus ejecuciones y River intentando mantenerse a tiro. Santa Fe convirtió sus primeros remates y, del lado argentino, aparecieron los errores que terminarían siendo determinantes. Rafael Santos Borré no pudo convertir y su disparo terminó en el palo, mientras que Lucas Martínez Quarta también falló al enviar su remate por encima del travesaño.
Cuando parecía que los fallos podían dejar a River contra las cuerdas, Beltrán apareció para darle una nueva oportunidad. El arquero consiguió contener tres remates de Independiente Santa Fe, una actuación que, paradójicamente, no alcanzó para darle la clasificación al equipo de Núñez.
La definición entró entonces en una instancia de máxima tensión. Como ambos equipos siguieron convirtiendo, los penales se fueron prolongando más allá de la primera serie de cinco. Cada ejecución pasó a tener un peso enorme: un acierto podía acercar a Santa Fe a los cuartos de final y un error podía significar el final de la aventura internacional de River.
El desenlace terminó siendo especialmente cruel para el arquero millonario. Después de haber atajado tres penales y sostener a River durante la tanda, Beltrán tuvo que hacerse cargo de uno de los remates decisivos y no pudo convertirlo. Del otro lado, el arquero colombiano Weimar Asprilla tomó la responsabilidad y convirtió su penal. Con ese remate quedó sellado el 8-7 para Santa Fe y la eliminación de River.
La secuencia final dejó una imagen difícil de asimilar para River: su arquero había sido uno de los grandes responsables de que el equipo siguiera con posibilidades, pero terminó siendo también quien tuvo que asumir el último golpe. Asprilla, en cambio, convirtió el penal que le permitió al conjunto colombiano festejar una clasificación histórica en pleno Monumental.
En total, la tanda tuvo siete penales desperdiciados, entre remates atajados y ejecuciones que no terminaron dentro del arco. Santa Fe terminó imponiéndose 8-7 después de una definición extraordinaria por su extensión y dramatismo.
Así, River se despidió de la Copa Sudamericana en octavos de final, pese a haber comenzado la noche en ventaja y con la clasificación encaminada, lo que agrava su pésima situación en lo que va de la temporada y deja a Chacho Coudet al borde del abismo.