
Golpe millonario en Posadas: cortaron alarmas, violaron una caja fuerte y se llevaron $30 millones de un autoservicio
Delincuentes desactivaron alarmas y cámaras para ingresar a un autoservicio en Posadas y sustraer unos $30 millones de una caja fuerte. La Policía Científica y Cibercrimen analizan imágenes en la zona.
Un audaz y planificado robo sacudió a la capital misionera durante las primeras horas de este lunes. Un grupo de delincuentes ingresó al Autoservicio Don Alejo, ubicado en la intersección de las avenidas Francisco de Haro y Luis Pasteur, y sustrajo un botín estimado en 30 millones de pesos tras vulnerar los sistemas de seguridad del local.
El hecho se descubrió cerca de las 7:50 de la mañana, cuando los responsables del comercio llegaron para abrir las puertas e iniciar la jornada laboral. En ese momento se percataron de los destrozos y la ausencia del dinero en efectivo almacenado en la caja fuerte del establecimiento.
Planificación y precisión técnica
De acuerdo con las primeras investigaciones e información volcada en la denuncia policial, los asaltantes actuaron con logística previa y conocimientos técnicos. Para acceder al interior, forzaron una reja metálica situada en el frente del comercio. Sin embargo, lo que más llamó la atención de las autoridades fue el trabajo previo al ingreso: los malvivientes neutralizaron el sistema de alarmas y cortaron el cableado del circuito cerrado de televisión (CCTV) para evitar ser detectados o registrados en tiempo real.
Una vez adentro y sin la presión de las alarmas sonoras, accedieron directamente al sector donde se encontraba la caja fuerte. Tras lograr abrirla o violentarla, se apoderaron de la suma aproximada de $30.000.000, dinero que estaría destinado a compromisos comerciales y operativos del autoservicio.
Operativo policial y peritajes en la zona
A raíz de la denuncia, efectivos de la Policía de Misiones desplegaron un amplio operativo en el lugar. Integrantes de la Policía Científica trabajaron en la recolección de huellas dactilares, rastros biológicos y cualquier otro elemento de prueba que ayude a reconstruir la mecánica de la irrupción.
Por su parte, la división de Cibercrimen tomó intervención para intentar rescatar material del equipo de grabación del propio local, como así también para analizar cámaras de videovigilancia públicas y privadas situadas en las inmediaciones de las avenidas Francisco de Haro y Luis Pasteur. El objetivo principal de los investigadores es rastrear los movimientos previos y posteriores de los sospechosos, determinar cuántos delincuentes participaron en la maniobra e identificar posibles vehículos de apoyo utilizados para la fuga.