
Una repentina tormenta que se abatió sobre Posadas provocó caída de árboles y voladura de techos
Un temporal de rápida intensidad golpeó a Posadas pasadas las 17 y dejó como saldo voladuras de techos, árboles caídos y calles anegadas.
Un temporal de rápida intensidad golpeó a Posadas pasadas las 17 y dejó como saldo voladuras de techos, árboles caídos y calles anegadas. El fenómeno se desató tras varios días de calor extremo y, aunque provocó daños puntuales, trajo un marcado alivio térmico a la ciudad.
La tarde del jueves cambió de manera abrupta en Posadas. Luego de varias jornadas consecutivas con temperaturas elevadas y una sensación térmica sofocante, una tormenta intensa avanzó sobre la ciudad desde el sur provincial y generó complicaciones en distintos barrios, con ráfagas de viento, lluvias abundantes en cortos lapsos y caída de granizo en sectores específicos.
El fenómeno comenzó a manifestarse pasadas las 17 y rápidamente obligó a interrumpir la rutina cotidiana. En cuestión de minutos, el cielo se cerró y las precipitaciones ganaron fuerza, provocando daños materiales puntuales y dificultades para circular. En Villa Cabello y en zonas del oeste posadeño se registraron los principales inconvenientes, con reportes de árboles derribados, postes de alumbrado público afectados y desprendimientos de techos livianos.
En Villa Cabello, además, se registraron árboles caídos en distintos sectores del barrio, algunos de los cuales afectaron la circulación vehicular. Entre los puntos reportados se encuentran tramos de la avenidas Blas Parera, Tambor de Tacuarí y Kolping, donde ramas de gran porte y árboles completos quedaron sobre la calzada, lo que obligó a realizar tareas de despeje y a desviar el tránsito de manera momentánea.
Uno de los episodios que demandó la intervención directa de Defensa Civil ocurrió en la Chacra 239. Allí, una vivienda ubicada en la intersección de las calles Monseñor de Andrea y 104 sufrió la voladura parcial de su techo como consecuencia de las ráfagas asociadas al temporal. Personal municipal acudió al lugar para brindar asistencia y asegurar la estructura, sin que se reportaran personas lesionadas. Desde el organismo indicaron que se trató de una situación puntual dentro del relevamiento realizado.
Las lluvias, concentradas en períodos breves pero intensos, también generaron anegamientos temporarios en el área céntrica de la ciudad. Calles del centro posadeño se vieron momentáneamente superadas por el volumen de agua caída, lo que dificultó el tránsito vehicular y obligó a reducir la velocidad o detener la marcha. Con el correr del tiempo y la disminución de la intensidad del fenómeno, el escurrimiento permitió normalizar gradualmente la circulación.
En algunos barrios, la tormenta se presentó acompañada de granizo. Vecinos de Villa Cabello y zonas cercanas reportaron la caída de piedras de hielo durante varios minutos, situación que llevó a numerosos conductores a buscar refugio para evitar daños en los vehículos. En otros puntos, la combinación de lluvia y viento generó complicaciones momentáneas en el suministro eléctrico, con cortes de corta duración.
El temporal se produjo luego de una jornada marcada por valores térmicos extremos. Según registros del Servicio Meteorológico Nacional, la temperatura máxima alcanzó los 34,8°C a las 16, mientras que la sensación térmica trepó hasta los 39,5°C. Estas condiciones favorecieron el desarrollo de tormentas localmente fuertes, que también impactaron en otros municipios del sur y centro de Misiones, como Apóstoles y San José.
Desde el Departamento de Meteorología y de Prevención de Riesgos Naturales de Posadas (OPAD) informaron que continúa vigente una alerta amarilla por tormentas de intensidad moderada a fuerte, con probabilidad de ráfagas intensas y caída de granizo. En ese marco, recomendaron a la población extremar precauciones, evitar circular durante los momentos más intensos del fenómeno y asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento.
Más allá de los daños materiales registrados, la tormenta trajo un marcado alivio en las condiciones climáticas tras varios días de calor agobiante en la capital misionera. La baja de temperatura fue percibida por muchos vecinos como un respiro necesario luego de jornadas dominadas por el calor extremo y la alta humedad.